Dicen que los ángeles mueren para salvar a otros.
Pero hay sombras que no se disipan tan fácil.
En una ciudad rota por el miedo, alguien vela desde el silencio.
Un hombre sin nombre, sin rostro, sin pasado.
Cuando la violencia vuelve a tocar a los inocentes, él también regresa.
Y esta vez... no tiene nada que perder.
Todos creen que murió.
Y así debe seguir siendo.
Pero cuando el fuego parece extinguido, hay cenizas que aún arden.
En las calles donde la corrupción es ley y la inocencia no sobrevive,
una sombra vigila. Silenciosa. Precisa. Imparable.
No busca redención.
No quiere gloria.
Solo tiene una regla:
Si juras proteger, lo haces hasta el final...
Seluruh Hak Cipta Dilindungi Undang-Undang