Querido Sebas:
Una vida no me alcanza para decirte que eres mi gusto más caro y a la vez el más culposo, pasaría años viéndote dormir, tocando tus manos y buscándolas en otros cuerpos. Verte partir de mi vida se comparaba casi al dolor que sentí cuando el fruto de mi vientre también desapareció producto a nuestras malas decisiones, pero a pesar de todo aún tengo una pregunta que hacerte...¿ Me amarías aún sabiendo que a veces no te amo?
Con cariño, Jeimy
Toate drepturile rezervate