Hermanos que se separaron por el bien de cada uno, los ultimos de su clan, segados por el odio y la venganza, pasaron de amar a odiar a su hermano mayor, sin saber el por que lo hizo.
Ella quedo destrozada, perdio a aquellos que la querian, se quedo sola, no odiaba como tal a su hermano, pero si estaba desepcionada de no saber por que lo hizo.
Él sumido en el odio y el deseo de vengarze de su hermano mayor, de aquel al que tenia como un ejemplo a seguir, dejo todo atras por ir en busca de poder, dejando asi a su unica compañia, a su hermana.
Él, que teniendo todos los motivos para no caer en el odio y el rencor...lo hizo, sucumbió al deseo de venganza y olvido a quienes más lo querían.
Ella, que se sentía perdida y sin motivos, encontró en sus más allegados una esperanza, pero sin duda ÉL, fue quien la ayudo a encontrar su camino.
Entre risas en la cocina, madrugadas con biberones y caricias silenciosas bajo una manta, Harry y Draco descubren que el amor no siempre viene con batallas épicas ni grandes declaraciones.
A veces, basta un susurro en la noche, una siesta compartida o una carta de Hogwarts en la mesa del desayuno.
En esta colección de momentos -sin orden, sin prisas- viajamos por recuerdos sueltos, pequeños destellos de lo que fueron, lo que son, y lo que jamás dejarán de ser:
Una familia. Un hogar. Unos adolescentes enamorados. Un amor que hace del instante, una eternidad.
Cada capítulo es una escena única, un abrazo al alma para quienes creen que el amor se encuentra en los detalles más simples.