Los Ángeles. Ciudad de sueños, excesos y encuentros imposibles.
Aquí, bajo el sol que nunca se esconde y las luces que nunca se apagan, viven dos mujeres que no creen en los finales felices... aunque no puedan dejar de buscarlos.
Camila Cabello es una estrella. Una cantante que ha llenado estadios, roto corazones y convertido sus dramas personales en himnos globales. Hace un año y medio terminó su relación más larga, más intensa y más tóxica con Shawn Mendes. Y desde entonces, no quiere saber nada del amor. O al menos, eso dice. Entre sesiones de estudio, fiestas exclusivas y entrevistas donde sonríe sin decir nada, Camila repite que está feliz sola. Pero su nuevo disco, lleno de letras sobre romances fallidos y caricias que no duran, cuenta otra historia.
_____ Clark es modelo. La imagen más deseada de Calvin Klein, con ojos que desarman y tatuajes que prometen peligro. También ha jugado su propio juego con el amor, siendo la que se iba antes de que el otro pudiera hacerlo. Pero ahora, con 27 años y cicatrices que ya no se ven, Clark quiere algo más. Algo real. Y aunque sigue siendo la más divertida en cualquier after, cada vez le cuesta más irse a casa sola. O con alguien que no importa.
Se cruzan gracias a Lauren Jauregui, mejor amiga de Clark y vieja conocida de Camila. En una noche cualquiera. En una ciudad donde todo parece una película.
Y como en toda buena historia, basta una mirada para que empiece el caos.
Asher pensaba que tenía una vida perfecta. Era el mejor en su equipo de hockey, tenía las mejores notas en la universidad y un grupo de amigos que parecían serle fiel.
Pero cuando conoce a Skye, la hermana de uno de sus mejores amigos cree que la chica está loca. Tiene una actitud tan dura que es difícil de romper y suele irritarlo todo el tiempo desde que se ha mudado a vivir con su hermano y él.
Y cuando los chicos del equipo le proponen que no conseguiría conquistar a alguien como Skye, lo ve como un reto que está dispuesto a jugar, una apuesta para conquistar el corazón de alguien como Skye es suficiente para que Asher acepte, pues es demasiado competitivo y no está dispuesto a perder su puesto en el equipo de hockey y pasarse el resto del año en la banca como le han apostado.
Sin embargo, a medida que conoce a Skye, Asher se da cuenta que la chica es todo lo contrario a lo que le ha tratado de demostrar, conquistarla no parece tan complicado como pensaba y el corazón de ella no parece ser el único en juego.