Sergio es un Omega que ha pasado por muchas cosas, tantas que se ha cansado, llegó aún punto donde tomo toda la fe que aún le quedaba para pedirle, rogarle y suplicarle a la diosa Luna que lo llevará con ella.
Sergio llegó a su habitación estaba cansado no solo físicamente, también mentalmente, el ya no aguantaba más tanto sufrimiento, tanto dolor, soltó un largo suspiro y se acercó a la ventana mientras posaba sus ojos sobre la luna la cuál estaba tan hermosa y brillante como siempre, Sergio sonrió al verla no con una sonrisa genuina sino una cansada le había pedido tantas cosas a la luna, las cuáles nunca se cumplieron, casi perdía toda la fe que antes tenía, hoy nuevamente Sergio le pediría a la luna pero está vez sería diferente porque sería la última vez que lo haría, Sergio junto las manos, cerró los ojos y dijo:
- Querida Luna, está vez no te pido mucho, solo... solo llévame contigo por favor, abrazame y dime qué voy a estar bien porque solamente necesito eso. - pedía Sergio mientras la primera lágrima se deslizaba por su mejilla siendo seguidas por las demás.
después de eso Sergio se alejo y cerró la venta para irse acostar, esperando cómo siempre que mañana sea un día diferente, uno feliz y no uno dónde se sintiera una mierda.
Una vez que Sergio quedó completamente dormido la luna brillo, la diosa Luna lo había escuchado y había sentido pena por el así que decidió darle otra oportunidad, otra vida dónde el sería feliz, dónde seria amado...
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