Margarita salta sin mirar. Merlín se va antes de caer. Y cuando sus caminos se cruzan, el mundo empieza a girar bajo sus propias leyes de gravedad. Pronto van a descubrir que el amor es un juego que odia las líneas rectas y que, a veces, la única forma de avanzar es aceptando las vueltas. Pero cuando todo empieza a girar demasiado rápido, el problema no es perder el equilibrio... es decidir si vale la pena quedarse cuando ya no hay nada que te sostenga.
More details