Entre calles empapadas por la lluvia y conversaciones que terminan demasiado pronto, Ethan intenta encontrar sentido a las piezas sueltas de su vida. Lía, con su risa torpe y preguntas extrañas, parece arrastrarlo hacia una historia que nunca buscó. Pero todo cambia cuando Isabella aparece: primero como una silueta en la plaza, luego como un nombre que flota en la voz de Jack. Hay algo en ella que lo inquieta, algo que no sabe nombrar.
Romance, misterio y una nostalgia persistente se enredan en un juego que Ethan no sabe si quiere ganar. Porque algunas miradas duran un instante... y otras, toda la eternidad.
All Rights Reserved