Dos personas rotas, en ocasiones sólo se rompen más. Eso me enseñaste, Edmond.
Y tú, estabas roto.
Y yo, estaba rota.
Y ahora sólo me queda escribirte estos versos sin sentido.
Me queda escribir sobre ti, Edmond.
*Todas las personas te dan la espalda, te tratan como el rarito del grupo, pero yo siempre estuve contigo, siempre confíe en ti; sin embargo, intentaste matarme*
*Jamás haría eso, lo sabes bien, te amo y si tengo que destruir todo para que estés bien, lo haré*
*Aún si eso incluye destruirme a mí mismo*