Catarsis
  • WpView
    Reads 458
  • WpVote
    Votes 40
  • WpPart
    Parts 8
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Oct 28, 2025
Años después de la Segunda Guerra Mágica, Harry Potter vive una vida aparentemente estable como Auror, lidiando con la fama y las expectativas. Hermione Granger, por su parte, se ha volcado en la reforma del Ministerio, con una intensidad que oculta una profunda soledad y un gran secreto. Pero cuando una amenaza inesperada resurge, forzando a Harry a esconderse en el antiguo y casi olvidado Número 12 de Grimmauld Place. Descubre que Hermione ya ha estado usando la casa como un refugio discreto para algo (o alguien) muy personal. Es allí, entre los ecos de la Orden del Fénix y la magia protectora de la casa, donde Harry se encuentra cara a cara con un niño de siete años que tiene un parecido innegable con él mismo, y también con Hermione.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Fast love
  • Perfecto odio
  • ¿KOOKIE OPPA? [ kookv ]
  • Luz en la oscuridad / Freenbecky G!p
  • {}LA FUERZA DEL DESTINO{}  {}KOOKMIN{}
  • La criada
  • Lazos de sangre || Byler
  • La cuestionable forma de perder el amor
  • 𝘚𝘦 𝘧𝘶𝘦, 𝘷𝘰𝘭𝘷𝘪ó
  • 𝘽𝙚𝙚𝙧 𝙖𝙣𝙙 𝙤𝙧𝙖𝙣𝙜𝙚 𝙟𝙪𝙞𝙘𝙚 | 𝙍𝙤𝙧𝙤𝙣𝙤𝙖 𝙕𝙤𝙧𝙤
Fast love

París no suena igual desde que él llegó. Los motores rugen como bestias enjauladas bajo la lluvia, rompiendo la calma de la ciudad más romántica del mundo. El asfalto quema. Las luces de neón se reflejan en los charcos, y los paparazzi hacen guardia como lobos hambrientos frente a cada hotel de lujo, cada bar escondido, cada sombra que podría ser él. Jeon Jungkook. Campeón de automovilismo, arrogante, temido, hermoso en la forma en que lo son las tormentas eléctricas. Kim Taehyung. Modelo codiciado en las pasarelas más exclusivas de Europa, rostro de campañas millonarias, elegante, intocable, y una belleza que no pedía atención, la exigía. No deberían haberse conocido. Y sin embargo, el universo decidió que se miraran. Solo una mirada. Un segundo. Un latido más rápido. Y desde entonces, nada volvió a frenar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines