Después de ocho meses prófuga, finalmente le tocó caer. Malaika entró a La Quebrada, un penal de mujeres donde cada mirada podía ser una amenaza y cada palabra un desafío. Allí tendría que aprender a sobrevivir, no tiene opción. Enfrentando códigos, alianzas y traiciones que nadie contaba. La Quebrada no era un lugar para ángeles... pero quizás sí para ella: un ángel caído, envuelto en sombras y cubierto de negro. Estaba dispuesta a demostrar que incluso en lo más oscuro se podía dejar una marca.
More details