Una joven chef es llevada a juicio por un delito supuestamente cometido diez años atrás, durante una pandemia que asoló al mundo. Su delito era claro, el no pago de una multa, que en su país no prescribió y la suma era imposible de saldar por ella. Durante el juicio, apartir de un hecho, los personajes que intervienen en él, se recuerdan de sucesos que ocurrieron en sus pasados, tanto la fiscal, el abogado de defensa, el juez y hasta la misma acusada. Abordando temas tan sensibles como la sobreprotección, la violación, el bullying, la mafia, la ambición por el dinero, las drogas y el alcoholismo, la infidelidad de ambos sexos, el tráfico de órganos y de especies en peligro de extinción, la prostitución, el valor de los verdaderos sentimientos; sobretodo por el amor que se puede sentir en cualquier etapa de la vida; entre otros temas, producen que los participantes en el relato, siguiendo el hilo de la narración, se den cuenta, que sus historias se entrelazan y todo parte entre ellos, por la simple acción y significado de un beso.
Jennie Kim era la Emperatriz perfecta en todos los sentidos: inteligente, valiente y sociable. Era amable con sus súbditos y devota de su marido. Se conformaba con vivir el resto de sus días como la sabia emperatriz del Imperio de Oriente... Pero un día, su esposo trajo a una amante y le exigió el divorcio.
-Acepto este divorcio... y solicito autorización para volver a casarme.
En un giro inesperado, Jennie se vuelve a casar y conserva su título y su sueño de ser Emperatriz.
Pero ¿Cómo se desarrollaron los hechos?
■Jenlisa
■Lisa G!p