Felicity Miranda Adorah, un pobre humano con la peor suerte en cuanto a situaciones sobrenaturales. Desde niño, pudo ver demonios, espectros, fantasmas, a maldiciones tomar formas variadas para atacar a sus víctimas, todo por herencia de su madre, quien debido al pesar de seguir viendo tales horrores, decidió quitarse la vida.
Al vivir con tal condición, se acostumbró a ignorar e incluso buscar amuletos y colores de la suerte día con día para alejarse de cualquier encuentro. Sin embargo, esto no evitó lo que vive día con día desde hace dos años.
Ojos, ojos rojos que lo ven todos los días, no lo han dejado de observar, no importa en dónde esté o en dónde se esconda, siempre lo miran con tanta atención, como si estuviera por ser devorado por algo que lo acecha en las sombras.
Es tan cansado... Espero que el color del día de hoy lo aleje de mí...
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