Pensó que no tenía don, le habían diagnosticado como un sin don, pero las notas de su abuelo luego de tantos años, le devolvieron la esperanza. Trazo las runas en el suelo para realizar una invocación. Para su sorpresa, descubrió que había heredado el don familiar, ese día logró conectar su chakra con aquel ser mitológico, una kitsune se hizo presente. A partir de ese día, dispuesta a seguir a su invocador, la kitsune le ayudaría a cumplir su sueño de salvar a todos los que pueda.
Todos los derechos reservados