A los 12 años, Soobin había dejado de preguntarse quién era su padre; sabía que tenía uno, como cualquier otro ser humano.
Ahora, a los 19, resulta que no es un simple humano, sino un semidiós... e hijo de Ares. Genial.
Por si fuera poco, tiene que evitar que Tetis libere a Zeus si quiere seguir viviendo como hasta ahora. Dios... perderá su trabajo de medio tiempo, ese que tanto le costó conseguir, arruinará su hoja de vida... ¿dónde lo contratarán después?
Al menos podía agradecer estar de vacaciones de la universidad.
"-¡Esta no es mi guerra!
Antes de que Soobin pudiese darse cuenta de sus palabras, una flecha se incrustó en su hombro. Se tambaleó, apretando los dientes por el dolor.
-Repítelo. -La voz que salió de él estaba entrecortada, cargada de rabia.
-¡Callise! -gritó Beomgyu, sujetando a Kai del brazo y tirándolo hacia atrás, impidiendo que se acercara para terminar lo que la flecha había empezado.
-No, que me lo repita -insistió Kai, apretando el arco que había usado.
-Callise, suficiente. -Beomgyu trató de sujetar el arma, quemándose de inmediato.
-Perdí a muchos hombres para traer tu asquerosa sangre a este lugar. ¿No es tu guerra? ¡Bien! Sal de aquí y regresa a la comodidad de tu hogar a esperar que un rayo te caiga encima, porque yo estoy cansado de pelear por basuras como tú.
Soobin respiraba agitadamente, mirando cómo Kai se alejaba volando después de lanzar el arco, mientras retiraba la flecha de su cuerpo, ensuciando aún mas su camisa con sangre.
-Ni una semana aquí y ya conseguí que me odien, nuevo récord."
Él es un depredador diseñado para matar. Ella es una mujer que se niega a ser una víctima. En un mundo de sombras y secretos antiguos, Maia Altamirano no solo se enamora de un vampiro: ella domestica a la bestia. Descubre una historia donde el amor es más fuerte que la sed, y donde la voluntad de una mujer es lo único que mantiene a un inmortal en la tierra.
Edward Cullen x oc