Te Detesto...Pero Qué Bien Me Besas
A Michael Kaiser no le gusta perder. Mucho menos el control.
Pero hay algo en Alexis Ness -su mirada tranquila, sus palabras suaves...que lo desarma sin esfuerzo.
Se suponía que Ness era solo su asistente en el campo. Una sombra silenciosa. Un peón.
Pero ahora es quien dirige el juego... y Kaiser apenas lo nota.
Entre roces, provocaciones y besos que no deberían pasar, Ness le enseña a su emperador que no todo se gana con fuerza...ni con enojos