En San Miguel el otoño tiene un aroma especifico para alguno.
La amistad huele a vainilla.
El cariño huela a canela.
El amor a chocolate caliente.
Y sus ojos. Bueno esos preciosos ojos chocolate y esos bonitos ojos grises tienen aroma a algo nuevo.
Miriam y Daniel siempre han sido amigos pero este año se daran cuenta que el otoño viene con sorpresas. Muchas sorpresas. Crecieron juntos entre risas, ciencia y tardes de otoño, han sido inseparables desde la secundaria. Comparten cafés algoritmos, recuerdos y sentimientos que nunca se han dicho en voz alta.
Pero entre bebidas, especias,tardes otoñales y silencios prolongados aquel olor chocolate caliente sigue ahí en esos ojos com o cuando estaban en la secundaria.
Una historia donde la amistad se transforma, el amor se esconde en los gestos.... y donde los aromas son clave.