Anzai le había dado una misión a Rukawa, una muy importante.
Necesitaba, no, Shohoku necesitaba que Sakuragi fuera el mejor lanzador de canastas de 3 puntos antes que comience el campeonato nacional.
Pero pedirle a Rukawa que se quedará en vez de ir al campamento era demasiado.
Rukawa deseaba participar, jugar, enfrentar nuevos rivales. Ser niñero del pelirrojo no era de su agrado, más bien era una pesadilla.
Ni modo.
Debía pensar cómo acercarse al bobo pelirrojo para ser su entrenador de canastas.
¿Cómo iba a entrenar a su enemigo declarado, sin renunciar en el intento?
Nota del autor:
Comencé a idear una nueva historia situada en la línea temporal antes de los eventos del campeonato nacional, pero voy a omitir algunos sucesos para guiar mi relato.
Las portadas de mis historias, es lo que hay, no se usar I.A para cosas mejores.
Gracias por comenzar a leer.
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