Lucía vive bajo una rutina férrea, vigilada y controlada hasta en sus silencios. No hay escapatoria, pero algo extraño sucede: en su móvil empiezan a aparecer mensajes que, en teoría, nunca deberían llegarle.
No sabe quién los envía ni cómo es posible, pero esas palabras se convierten en un susurro de esperanza, una sensación que creía haber olvidado.
¿Está perdiendo la cordura o alguien, en algún lugar, está dispuesto a desafiar el encierro junto a ella?
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