Clark está convencido de que su amor por Bruce debería ser aprobado por los hijos Wayne... formalmente. Lo que comienza como una idea noble pronto se transforma en una campaña de ternura, tensión y trámites emocionales que ningún héroe había enfrentado antes: obtener la bendición oficial de una familia que tiene más secretos que paciencia. Mientras firma por firma va conquistando corazones -con almuerzos hechos a mano, colapsos hormonales fingidos y confesiones ridículamente sinceras-, Clark descubre que el amor también puede ser un acto administrativo... y que en la Mansión Wayne nadie entrega su aprobación sin primero ponerlo a prueba.
More details