En el edificio, de siete pisos y muchos apartamentos, no hay ascensor que aguante tantos secretos, jadeos reprimidos ni miradas cruzadas. Aquí, lo cotidiano se mezcla con lo clandestino, y lo doméstico se calienta al punto del escándalo. Pero entre enredos sexuales, encuentros furtivos y vecinas con piernas bonitas, se cuece algo más: una historia de amor que se resiste a morir.
La trama principal gira en torno a Marta y Rubén, un matrimonio atrapado entre la rutina, el deseo apagado y las tentaciones del vecindario. Mientras él se deja envolver por el magnetismo salvaje de Pati, la vecina joven y atrevida, Marta redescubre su cuerpo -y su apetito- en brazos del más insospechado: Don Pepe, un hombre mayor, pícaro, encantador y experimentado... que ha sido amante secreto de varias en el edificio.
A pesar de las traiciones, los silencios, las sospechas y las fantasías cumplidas, Marta y Rubén parecen seguir girando uno alrededor del otro. ¿Será que el verdadero fuego no se apaga nunca...?
Pero hay otras historias:
Alicia, la viuda del segundo, recibe masajes "terapéuticos" de Bruno, un joven peruano que cada vez se hunde más en una relación donde el sudor y el placer no dan tregua.
Doris, divorciada, dueña de una peluquería canina, le ladra al mundo... pero aúlla con Don Pepe.
Juana Rivas, la religiosa y estricta presidenta de la comunidad, vive entre rosarios, amenazas... también guarda un pasado ardiente con Don Pepe.
Lidia Espinoza, la chismosa del edificio, escribe cada escándalo desde su silla, acompañada por Nietzsche, su gato testigo de todo.
EDIFICIO CALIENTE es una comedia romántica picaresca, erótica y sabrosamente descarada. Una serie coral donde el deseo, el humor y la emoción se mezclan como el café con leche que se enfría en las mañanas... y se calienta en las noches.
Will era un chico tímido, alguien que nunca demostraba lo que de verdad sentía, alguien reservado que solamente su madre y su hermano sabían de su sexualidad.
Por otro lado, Boris era todo lo contrario, un chico atrevido que parecía enamorar a cualquier chica sin esforzarse pero tenía un pequeño secreto y era que él solamente estaba interesado en ese pequeño chico tímido.
Boris no sabía que con tan solo ver al castaño se obsesionaria con él, pero había un pequeño problema. Mike, el interés amoroso de Will no dejaría que le quitarán tan facil a su repuesto y a su pequeño pasatiempo.