Miya Atsumu, el genio arrogante y perfeccionista del voleibol de Inarizaki, despierta en una pesadilla hecha realidad: el Bosque Maldito de Kandar. Separado de todo lo que conoce, se encuentra cazado por Deadites, horripilantes criaturas demoníacas que ansían su carne. Sin sus habilidades atléticas para salvarlo, su confianza se resquebraja ante el terror puro. Su única esperanza llega en la forma de Ash Williams, un cazademonios cínico y cicatrizado armado con una motosierra y un humor negro más filoso que sus cuchillas.
Atsumu deberá aprender las sangrientas reglas de este nuevo "juego": un conflicto eterno donde un demonio jugador acecha en las sombras y la única victoria es sobrevivir. Para volver a casa, el armador que siempre controló el balón deberá aprender a manejar un rifle, confiar en un aliado improbable y encontrar su lugar en un equipo cuya única estrategia es no morir. La cancha ahora es un campo de pesadilla, y el saque siempre lo tiene el infierno.