Lo conocí un día de enero, mientras el sol golpeaba directamente su cabello dorado. Sus profundos ojos azules se encontraron directamente con los míos.
Mi corazón latió de una forma que no sentía hace mucho tiempo; el tiempo parecía haberse detenido cuando escuché su voz al pronunciar su nombre: Liam Middleton Lo conocí un día de enero, mientras el sol golpeaba directamente su cabello dorado. Sus profundos ojos azules se encontraron directamente con los míos.
Mi corazón latió de una forma que no sentía hace mucho tiempo; el tiempo parecía haberse detenido cuando escuché su voz al pronunciar su nombre: Liam Middleton con ese acento americano intentando hablar español.
No sabía que ese nombre cambiaría toda mi vida, y tampoco sabía que podría sentir tanto por una persona... sobre todo cuando en la historia está prohibido sentir.
Entre reglas, secretos y deseos que no deberían existir, cada mirada suya es un desafío, cada gesto, un riesgo. Y aun así, me siento atrapada por algo que no puedo controlar.
con ese acento americano intentando hablar español.
No sabía que ese nombre cambiaría toda mi vida, y tampoco sabía que podría sentir tanto por una persona... sobre todo cuando en la historia está prohibido sentir.
Entre reglas, secretos y deseos que no deberían existir, cada mirada suya es un desafío, cada gesto, un riesgo. Y aun así, me siento atrapada por algo que no puedo controlar.
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