❝ Habrán almas que la pasan peor que tú, no importa si son malas o buenas; no necesitan ser juzgados ❞
Hanami se convirtió en pilar y también rige su papel como sacerdotisa, siguiendo todavía la voluntad de su padre. Ella puede ver el alma de las personas, toda su vida se debatió si era una bendición o una maldición. Se unió al cuerpo de cazadores para pagar los medicamentos de su madre. No sentía odio u resentimiento hacia los demonios, al menos eso era lo que decía, importandole poco su sobreesfuerzo y que estaba muriendo, atada a una deuda que le impusieron a temprana edad.
Era una sacerdotisa. El privilegio de amar estaba fuera de su alcance, no podía darse tal lujo. Y tampoco sabía cómo sentirlo.
No imaginó que su corazón llegaría a latir por el de un demonio, de una forma inesperada, como si de alguna manera Hanami hubiera esperado a que Akaza cruzara por su vida.
3/ diciembre / 2025 -
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