
Shoto estaba sentado en el suelo del gimnasio, observando a Bakugou y Kirishima saltar la cuerda. Sus pectorales se movían con cada salto, brillando bajo el sudor, y su corazón latía con fuerza. No era solo admiración: era deseo puro. Por separado eran impresionantes, pero juntos... era imposible apartar la mirada. Cada movimiento lo hacía arder por dentro, y no podía evitar preguntarse si estaba mal querer que lo llevaran al cuarto y dejarse llevar por su fetiche. Smut básico Bakukiritodo Shoto Bottom Bakugou Top Kirishima TopTodos los derechos reservados
1 parte