Japón, el período Edo, los años dorados y de mayor auge de los samurais, donde llegar a ser uno era cargar con gran responsabilidad, en especial con el país, en un pequeño pueblo se encontraba Sanemi, considerando uno de los mejores samurais de la zona por su alta fuerza y resistencia, sobre todo su agilidad para las batallas, un reto para las madres que buscaban qué semejante partido despose a sus hijas, pero Sanemi no buscaba esposa, buscaba venganza, justicia y sobre todo consuelo para su dolor....