El amor... vaya tontería, un invento bonito para engañar a los ingenuos, una palabra vacía que todos repiten como si tuviera sentido. No existe esa persona "hecha para ti", no hay destino ni medias naranjas, lo único real es el deseo que consume, esa necesidad ardiente de tener algo -o a alguien- solo para ti.
-¿Entonces lo que sientes por mí no es amor?
-Ohh Yoichi... no confundas las cosas, lo que siento no entra en esa categoría.
-¿Cómo que no?
-Lo que siento por ti es mas puro y honesto, una obsesión que me quema y que no pienso soltar, no quiero que nadie más te tenga cerca, no quiero que nadie más te mire, te toque o siquiera piense en ti, Du gehörst mir, Yoichi... y voy a asegurarme de que siempre lo seas.
Y mientras lo escuchaba, el corazón de Isagi Yoichi latía con fuerza y su mente se llenaba de preguntas que no quería enfrentar. ¿Cómo había llegado todo hasta este punto? ¿Cómo podía alguien necesitarlo, desearlo y querer poseerlo tanto, hasta el punto de haberle arruinado la vida? Y él... apenas sabía cómo sentirse al respecto, atrapado entre el miedo, la confusión y algo que no podía negar.
All Rights Reserved