Tras incontables Días juntos, Aether y Paimon han forjado un vínculo inquebrantable. Para todos, ella es solo su compañera, su guía flotante, su amiga inseparable... pero en lo más profundo de Aether arde un sentimiento distinto: un amor absoluto, desbordado, tan intenso que roza lo obsesivo.
Al principio, esa devoción se muestra en pequeños gestos de cuidado, en el modo en que protege a Paimon durante las misiones o cómo sus ojos brillan al verla sonreír. Pero poco a poco, ese amor comienza a transformarse en algo más oscuro: una necesidad total de tenerla a salvo, de mantenerla cerca, de no permitir que nadie ni nada la dañe o la reclame.
Seluruh Hak Cipta Dilindungi Undang-Undang