"La muerte no rompe el hilo"
Dicen que existe un hilo rojo invisible capaz de unir a dos personas destinadas a encontrarse... sin importar el tiempo, la distancia... o la muerte.
Hace siglos, en una Francia marcada por el silencio y el poder, un niño nació con un hilo atado a su dedo meñique. Largo. Inquebrantable. Eterno.
estaba destinado desde el primer suspiro... incluso antes de entender lo que significaba estar atado a alguien.
En algún lugar del mismo mundo, otro niño recibió aquel mismo hilo tiempo después de nacer.
no lo pidió. No lo eligió. Pero el destino no pregunta.
Dos vidas separadas.
Un mismo hilo.
Pero el destino... también puede ser cruel.
Porque incluso aquello que está escrito... puede romperse.
O al menos... eso es lo que parece cuando la muerte interviene.
Siglos después, el hilo vuelve a aparecer.
Más tenso. Más insistente. Más imposible de ignorar.
Sin embargo, esta vez no están solos.
Entre ellos existe una nueva variable.
Un error... o quizá una prueba.
Y aunque el destino insista en unirlos...
no todos los hilos conducen a un final feliz.
Porque hay verdades que el hilo no puede evitar...
y decisiones que ni siquiera el destino puede controlar.
Y aun así...
la muerte no rompe el hilo.