(Saga Leif Di Santos - Libro II)
Astrid Dahl aprendió a sobrevivir desde muy joven. Un accidente le arrebató a sus padres y, aunque su tía intentó darle un hogar lleno de amor, el hombre con el que estaba casada convirtió su vida en un infierno. Ludópata, alcohólico y sin escrúpulos, encontró la manera más baja de saldar sus deudas: vender a Astrid cuando ella apenas empezaba a construir su futuro.
Con apenas veinte años y una beca de artes que le permitió huir del pasado, Astrid creyó que estaba a salvo... hasta que las redes más oscuras de Italia la alcanzaron en Noruega. Desesperada, sin nadie más a quien acudir, marcó el único número que nunca pensó usar: el de Luca Leif Di Santos.
El hombre que alguna vez la alejó con frialdad para proteger su corazón.
El mismo que, en silencio, siempre la deseó.
Luca, convertido en capo de capos, había prometido no dejarse arrastrar por sentimientos. Pero cuando la voz quebrada de Astrid llegó a su oído, supo que no podría mirar atrás. Porque en Italia las sombras gobiernan, y si quiere salvarla, tendrá que enfrentarse a enemigos que no perdonan, que comercian con vidas como si fueran fichas de un juego mortal.
Ella es arte, luz y vida.
Él es poder, sangre y sombras.
Y juntos, quizá descubran que el amor más prohibido puede ser también el más letal.
Asiar Prunes es un hombre que no confía en nadie lo siquiera en su sombra. Es un hombre callado, frío y intimidante. Su pasado le define como el más peligroso de la pandilla todos le temen pero al conocerlo se dan cuenta que es indefenso.
Tras el robo del banco, el mira a una chica pelirroja pasar cerca de la camioneta, él decide vigilar de cerca para que no hable con ningún policía.
Becka Stone es una mujer pelirroja. Una mujer que tiene problemas vocales desde su nacimiento. Es huérfana de padre y madre, no tiene un hogar, ella pasó toda su vida en orfanatos pero al salir de ahí no supo a dónde ir. Los problemas siempre llegan para ella y se complicará más más.