Maise Collins está acostumbrada a adaptarse. Así que cuando su madre le pide que se mude con su padre a Nueva York -para poder concentrarse en salvar su nuevo matrimonio con Billy, que atraviesa una crisis financiera-, Merliah no discute. Después de todo, su papá, el Dr. Karl Collins, siempre ha sido un hombre estable... aunque algo reservado.
Pero lo que comienza como un cambio de ciudad más, se convierte en el inicio de algo completamente inesperado.
En su nueva escuela, Merliah conoce a los Whitmore DaVale, un grupo de hermanos adoptivos de su padre que, aunque dicen tener 17, 18 y 19 años... algo en ellos parece fuera de lugar. Son distintos. Bellos. Intimidantes. Y, sobre todo, eternos.
Entonces aparece Nicolá Whitmore.
Alto, silencioso, con una mirada intensa que parece atravesarla cada vez que se cruzan. Nicolá no deja de mirarla... y lo más desconcertante es que ella tampoco puede apartar los ojos de él. Hay algo entre ambos que va más allá de lo normal, algo que se siente antiguo, profundo... y peligroso.
Mientras Maise se adentra en los secretos que su padre ha guardado por años, descubre que el mundo está lleno de criaturas que creía imposibles. Y que la línea entre el amor y el peligro puede ser tan fina como un colmillo afilado.
¿Puede una vida humana competir con la eternidad?
¿Y si amar a un vampiro fuera lo más hermoso... y aterrador que te puede pasar?
¿Y si la vida es muy bella para ser vampiro?
All Rights Reserved