SEX | Mernuel
El humo del boliche se pegaba a mi piel, mezclándose con el perfume barato de las chicas que reÃan demasiado fuerte a mi alrededor. Yo estaba en otra parte, aunque todos me vieran. Pensando en él.
Ãl apareció de la nada, como siempre. Mernuel. El que me desarmaba con una sola mirada y me hacÃa querer cosas que jamás admitirÃa en voz alta. Lo reconocà antes de que me viera; siempre lo hacÃa. Y cada vez que cruzábamos palabras, un torbellino de recuerdos y adrenalina me arrancaba la respiración.
Porque él no era simple. Nunca lo fue. Y yo tampoco. Entre nosotros habÃa sexo, secretos, promesas a medias y silencios que dolÃan más que cualquier grito. Todo lo que yo esperaba de él... nunca fue suficiente para que él se quedara.
Y aun asÃ, cada vez que aparecÃa, todo lo demás dejaba de importar. Cada vez que aparecÃa, me recordaba que estaba viva, que podÃa perderme y, al mismo tiempo, romperme.