Después de cinco años viviendo en su país de origen, Victoria regresa a Corea con la esperanza de reencontrarse con sus recuerdos de infancia y, sobre todo, con su mejor amigo de siempre, Si-eun. Todo parece tranquilo, hasta que un día decide sentarse en un banco de un parque para despejarse... sin saber que ese lugar ya pertenece, casi como un ritual, a un chico enigmático de mirada fría y presencia silenciosa.
Al principio, ninguno dice nada. Dos desconocidos que parecen buscar lo mismo: soledad. Pero mientras la paz se va quebrando con el caos que rodea a Si-eun -la presión de la Unión, los conflictos que lo arrastran cada vez más hondo-, ella empieza a descubrir que ese extraño que siempre ocupa el mismo banco no es tan distante como aparenta
All Rights Reserved