Todos en South Park sabían que Stan y Kyle eran inseparables, el dúo dinámico, "super mejores amigos" de toda la vida. Siempre juntos.
Pero lo que casi nadie sabía (y lo mantenían en secreto a toda costa) era que Stan tenía un compañero que, aunque a ojos de todos era "un miembro más de la pandilla", en realidad era mucho, mucho más. Por supuesto, hablamos de Kenny.
La cuestión es que, en los últimos meses, esa amistad se había convertido en algo mucho más profundo. Se habían convertido en novios. Sí, sí, novios de verdad. Y aunque intentaban mantenerlo en secreto para evitar dramas, miradas indiscretas y posibles burlas, la verdad es que era casi imposible.
All Rights Reserved