Quién diría que Jared, el chico perfecto, el rey de la universidad, el más deseado por todas... en realidad gemía como una perra cuando alguien sabía cómo tocar sus puntos débiles.
Rahab lo descubre de la forma más morbosa posible, un simple video en el ordenador publico de la universidad y decide jugar con él. Atarlo, humillarlo, hacerlo rogar.
Tras Jared haber hecho su vida un infierno en el instituto. Rahab sabía que no lo dejaria escapar. Le tocaba su venganza.
"𝕬𝖇𝖗𝖊 𝖇𝖎𝖊𝖓 𝖑𝖆 𝖇𝖔𝖈𝖆 𝖞 𝖓𝖔 𝖉𝖊𝖏𝖊𝖘 𝖚𝖓𝖆 ú𝖓𝖎𝖈𝖆 𝖌𝖔𝖙𝖆 𝖉𝖊𝖘𝖕𝖊𝖗𝖉𝖎𝖈𝖎𝖆𝖗𝖘𝖊... 𝖑𝖆 𝖛𝖊𝖓𝖌𝖆𝖓𝖟𝖆 𝖊𝖘 𝖚𝖓 𝖕𝖑𝖆𝖙𝖔 𝖖𝖚𝖊 𝖘𝖊 𝖈𝖔𝖒𝖊 𝖋𝖗𝖎𝖔, 𝕵𝖆𝖗𝖊𝖉. 𝕿𝖎𝖊𝖓𝖊𝖘 𝖘𝖚𝖊𝖗𝖙𝖊 𝖉𝖊 𝖖𝖚𝖊 𝖊𝖘𝖙𝖔𝖞 𝖈𝖆𝖑𝖎𝖊𝖓𝖙𝖊..."