Isabelle Lazarescu es una mujer que vive gran parte de su existencia dentro de su mente, atada con una cuerda imaginaria a su pasado y las heridas que éste le dejó. Crecer en una vida nueva resulta complicado para alguien que arrastra su pasado como una cadena. No hay persona más testaruda que aquella que se niega a aceptar que no está bien, que necesita ayuda y que sus formas de enfrentar la vida tal vez no sean las más saludables. Tomar las riendas de tu propia vida no se reduce únicamente a contar con un trabajo que garantice un buen salario, prestaciones y vacaciones de vez en cuando, ni a tener una casa cómoda donde vivir, o a poder llevarte algo a la boca para no mantener el estómago vacío todos los días; se trata de reconocer quién eres realmente, identificar en qué áreas fallas, medir tus miedos y asumir riesgos que, en un futuro, aseguren tu felicidad, estar complacido con la persona que estás construyendo, mantener un contacto genuino con tus emociones y saber manejarlas, y poder amar a quien desees sin atarte ciegamente a nadie.
Vivir libre puede parecer una fantasía o un sueño, pero vivir libre implica, en esencia, la capacidad de tomar decisiones sobre ti mismo que generen un bien tanto en ti como en quienes te rodean. A veces, uno puede cometer errores, pero estos no son eternos; los castigos más severos suelen ser los que te inflige tu propia mente cuando se siente acorralada. Conócete y experimenta; así, poco a poco, irás construyendo tu camino hacia la libertad.