Instinto de Sombras
Tras la Cuarta Guerra Ninja, Konoha había encontrado la calma... al menos en apariencia. Pero para Sasuke Uchiha y Naruto Uzumaki, la verdadera tormenta apenas comenzaba.
Desde la primera señal del celo de Sasuke, su instinto alfa lo llevó directo hacia su omega más cercano: Naruto. Lo que comenzó con miradas cargadas de tensión y deseo se convirtió en olas de pasión incontrolable, noches y días de nonstop que quemaban el bosque y la aldea con la intensidad de su unión.
Los demás de Konoha, desde Sakura hasta Shikamaru y Choji, fueron testigos impotentes de su fuego, resignándose a no interponerse mientras los dos creaban un lazo indestructible, intenso y absolutamente suyo.
Cuando la noche daba paso al amanecer, exhaustos pero felices, Sasuke y Naruto se abrazaban, con marcas en la piel, jadeos compartidos y corazones latiendo al unísono.
Primer roce lunar: La luna los iluminó, Sasuke reclamando a Naruto por primera vez, beso cargado de tensión y deseo.
Noche interminable: Jadeos, embestidas y mordidas sin fin en el bosque, fusionando instinto alfa y entrega total del omega.
Amanecer de pasión: Exhaustos y marcados, abrazados bajo la primera luz, susurrándose "siempre mío".
Gogo diurno: Sasuke no podía contener sus celos, reclamando a Naruto en plena luz del día.
Marcas de posesión: Besos urgentes, mordidas y caricias que dejaban pruebas visibles de su vínculo intenso.
Celos juguetones: Naruto provocando al alfa con risas y gestos, mientras Sasuke lo atrapaba sin piedad.
Nonstop: Día y noche fusionados en olas de deseo y posesión absoluta, sin tregua ni descanso.
Ternura post-celo: Abrazos suaves, risas y miradas cómplices, demostrando que su vínculo no era solo deseo, sino amor.
Unión definitiva: Bajo el sol de Konoha, abrazados, riendo, mordiendo y jugando, Alfa y Omega
Un borrador que olvide que tenía
Publicado: 18/09/2025
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