Tommy siempre creyó que era rápido.
Rápido para huir, rápido para no sentir, rápido para no quedarse donde el dolor lo alcanzara.
Nunca quiso ser especial.
Nunca quiso ser el error, el segundo, el que sobra.
Solo quería volver a casa... aunque nunca estuvo seguro de cuál era.
Buscó una familia en lugares que no sabían cómo quedarse.
Aprendió a sonreír cuando lo comparaban, a callar cuando lo señalaban, a resistir cuando lo dejaban atrás. Porque siempre pasaba lo mismo: tarde o temprano, todos se iban.
No lo persigue la culpa de lo que hizo, sino el peso de lo que perdió.
No lo atormenta el futuro, sino la certeza de que el pasado nunca fue suyo.
Esta no es una historia sobre héroes.
Es la historia de alguien que solo quería ser elegido.
De un hermano que amó demasiado.
De un hijo que quería una madre.
De un chico que no buscaba poder... sino pertenecer.
Y aun así, el mundo insiste en recordarle que siempre será el otro.
All Rights Reserved