Anderei está hecho de electricidad, pero no de luz. La rabia lo mantiene en pie, el orgullo lo hunde y el ambiente apenas le permite respirar. En una ciudad que brilla sin calidez y suena a peligro, ha aprendido a romper antes que ser roto.
Una noche, el golpe final no viene de un puño, sino de un destello. Un desconocido lo saca del polvo y del silencio, y esa chispa ajena lo desarma más que cualquier herida.
Entre luces de neón, calles húmedas y secretos que queman, Andy descubrirá que hay batallas que no se ganan con fuerza... y que algunas derrotas pueden cambiarlo todo, aunque no sepa si quiere ser salvado, salvar a alguien más o dejarse confiar. A veces todo lo que necesitas es un hombro en el que recargarte para caminar.