El primer amor siempre llega con la fuerza de un huracán: inesperado, intenso, imposible de ignorar. Esta es la historia de dos adolescentes que, en medio de la rutina de clases, amistades y descubrimientos propios de la juventud, encontraron en el otro un refugio que jamás imaginaron necesitar.
Ella, con sus sueños tan grandes que parecían inalcanzables, aprendió que no estaba sola para perseguirlos. Él, que escondía sus inseguridades detrás de sonrisas y bromas, descubrió que alguien podía mirarlo más allá de lo que mostraba. Juntos, construyeron un universo secreto hecho de miradas cómplices, mensajes hasta la madrugada y promesas que parecían eternas.
Pero amar a esa edad no es sencillo: deberán enfrentar dudas, miedos y la presión de un mundo que no siempre cree en la fuerza del amor adolescente. Entre momentos de ternura, risas que curan heridas y lágrimas que ponen a prueba sus corazones, comprenderán que el primer amor es mucho más que un juego pasajero: es un sentimiento que marca para siempre, una historia que se queda grabada en la memoria incluso cuando el tiempo los obligue a cambiar.
Esta novela es un viaje hacia la intensidad de sentir por primera vez, hacia la belleza de descubrirse en los ojos del otro, y hacia la certeza de que, aunque la juventud sea fugaz, hay emociones que son eternas.
Maia se muda de Rosario a Buenos Aires por la separación de sus papás. Vive un poco deprimida por extrañar a sus amigas, pero siempre buena onda con todo el mundo, y aunque no le alcance ni para el pasaje del colectivo, Logan sin problema pasa la sube dos veces por ella.