El humo se llevó mi infancia, la sangre me arrebató a mis padres. Desde entonces, solo aprendí a huir... aterrada de esas cosas que parecen cucarachas, por más que mates, siempre vuelven a aparecer más y más, incluso una más fuerte que la anterior
¿Quien diría que el destino me llevaría a él?, un cazador con más cicatrices que sonrisas. Y tal vez, entre tanta oscuridad, podamos descubrir si dos almas rotas pueden encontrarse.
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