Un grupo de jóvenes intenta escapar de la rutina escolar, las peleas y sus propios miedos. Pero las cicatrices del pasado y la llegada de nuevas amenazas revelan que no todos los monstruos se esconden afuera.
Kagi es un chico inteligente capaz de crear objetos que lo ayudan a controlar mejor el mundo que lo rodea. Sin embargo, marcado por la soledad, deberá enfrentar un pasado que lo persigue en un mundo donde el dolor parece cotidiano y la muerte, una simple vecina.
En esta historia Kagi conoce a una chica, Shiawase, una persona que al principio es una completa desconocida. Pero con el tiempo se da cuenta que es aquello que necesitaba.
(Está historia está basada en algo que viví antes, modificada y alterada para ser más interesante, sin embargo, la base es la misma.)
Soy la capitana del equipo femenino de mi secundaria.
El fútbol es mi vida y ganar siempre fue lo único que me importó.
Nunca dudé que mi equipo y yo éramos las mejores... hasta que nos obligaron a jugar contra los chicos de la escuela del sur.
Ahí apareció Max.
El capitán del equipo masculino.
Arrogante, egocéntrico y convencido de que somos inferiores.
Desde el primer cruce supe que lo odiaba. Y que haría lo imposible por ganarle.
Pero las cosas se complican cuando una mentira sale de mi boca
y el único que puede ayudarme a sostenerla... es mi peor enemigo.
Fingir estar con Max era solo una estrategia. Nada más.
El problema es que odiarlo cada vez se vuelve más difícil.
Y perder el control con tu rival nunca termina bien.