Ardor" es la continuación inevitable de la limerencia, cuando la obsesión se convierte en llama y el deseo ya no se esconde, sino que arde sin control , Si en Limerencia la mente era prisión, en Ardor es el cuerpo el que exige rendición. El deseo se mezcla con la sangre, como una herida abierta que nunca cicatriza, ardiendo cada vez que se toca. Aquí, el amor no solo quema: hiere, desangra y marca. La pasión deja cicatrices que laten como brasas bajo la piel. Lo que comenzó como una obsesión ilusoria ahora se convierte en llama real, capaz de devorar, arrastrar y destruir.
Jennie Kim era la Emperatriz perfecta en todos los sentidos: inteligente, valiente y sociable. Era amable con sus súbditos y devota de su marido. Se conformaba con vivir el resto de sus días como la sabia emperatriz del Imperio de Oriente... Pero un día, su esposo trajo a una amante y le exigió el divorcio.
-Acepto este divorcio... y solicito autorización para volver a casarme.
En un giro inesperado, Jennie se vuelve a casar y conserva su título y su sueño de ser Emperatriz.
Pero ¿Cómo se desarrollaron los hechos?
■Jenlisa
■Lisa G!p