El paso hacía la cima, era un recorrido infeccioso, podrido y culminante.
¿Cómo puedes desear al ciervo cuando fuiste entrenado para destruirlo?
El puñal que empuñas está lejos de ser filoso. El peligro puede llegar a ser éxtasis y lo prohibido es mortal.
Sólo sus besos pueden llevarlo a la muerte inminente, al borde del abismo en el que sólo él caería por ella.
Nicholas Wright tiene un propósito. Y, Gaia Ashford, tiene un deber.
¿Morder la fruta prohibida o dejarla caer ante la tentación de alguien más?
Las líneas se dibujaban sólo para ser difuminadas por el paso de la devoción y la destrucción del imperio.
Jennie Kim era la Emperatriz perfecta en todos los sentidos: inteligente, valiente y sociable. Era amable con sus súbditos y devota de su marido. Se conformaba con vivir el resto de sus días como la sabia emperatriz del Imperio de Oriente... Pero un día, su esposo trajo a una amante y le exigió el divorcio.
-Acepto este divorcio... y solicito autorización para volver a casarme.
En un giro inesperado, Jennie se vuelve a casar y conserva su título y su sueño de ser Emperatriz.
Pero ¿Cómo se desarrollaron los hechos?
■Jenlisa
■Lisa G!p