Sipnosis:
Nadie en París se atreve a decirme que no.
Soy **Kim Taehyung**, el heredero de una familia que compra silencios con billetes y sonrisas con poder.
Vivo entre fiestas privadas, promesas vacías y miradas que se arrastran por mis zapatos.
Hasta que **él** aparece.
**Jeon Jungkook.**
Un chico cualquiera. Un camarero con la voz baja, la mirada directa y las manos que no saben temblar. No tiene apellido ni fortuna, pero tiene algo que ninguno de mis "iguales" posee:
no me teme.
Y eso me enloquece.
No entiendo por qué necesito su atención, por qué me quema la sangre cuando alguien más lo mira, por qué quiero arruinarlo y protegerlo al mismo tiempo.
Él no pertenece a mi mundo, pero quiero verlo perderse en él... conmigo.
Dicen que el amor redime.
Mentira.
El amor **consume**.
Y cuando Jungkook me mire como yo lo miro, cuando entienda que no hay escapatoria, será demasiado tarde.
Porque en esta historia, yo no soy el príncipe del cuento.
Soy el que **enciende el fuego y lo encierra con llave.**
Cuando un ataque casi lo pone en peligro, no me queda más opción que mantenerlo a mi lado, bajo mi vigilancia constante. Cada mirada, cada roce, cada palabra no dicha se convierte en un pacto silencioso entre nosotros. Pero protegerlo también significa luchar contra mis propios deseos, mis impulsos posesivos y la amenaza de un enemigo que acecha desde las sombras: mi propio primo, con rencor y ambición.
Entre la luz y la oscuridad de París, nuestro vínculo se fortalece sin palabras, sin definiciones, pero con un fuego que arde más allá de lo permitido. Amor, control, peligro y deseo se entrelazan en un juego donde nadie puede escapar, y donde rendirse no es una opción.
En un mundo donde la amenaza acecha y la pasión quema, hay una sola regla clara: él es mío, y nadie... absolutamente nadie... tocará a mi chico.
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