Pedazos De Un Universo Roto

Pedazos De Un Universo Roto

  • WpView
    LECTURAS 52
  • WpVote
    Votos 1
  • WpPart
    Partes 25
WpMetadataReadContinúa
WpMetadataNoticeÚltima publicación vie, oct 10, 2025
Entre las páginas de Pedazos de un universo roto habita una chica que aprendió a reconstruirse con palabras. Cada relato corto es una herida convertida en arte, una confesión silenciosa de quien amó, cayó y aún así eligió seguir brillando entre sus ruinas. Son historias escritas desde la vulnerabilidad, desde ese rincón del alma donde el amor se mezcla con el miedo, y el dolor con la esperanza. Detrás de cada página hay una voz rota que susurra verdades que todos sentimos pero pocos se atreven a decir. No es solo un libro sobre el desamor. Es un viaje hacia lo que duele, lo que sana y lo que nos recuerda que incluso los corazones rotos pueden volver a latir.
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • Fast love
  • La cuestionable forma de perder el amor [COMPLETA]
  • ¿KOOKIE OPPA? [ kookv ]
  • 𝘚𝘦 𝘧𝘶𝘦, 𝘷𝘰𝘭𝘷𝘪ó
  • La criada
  • {}LA FUERZA DEL DESTINO{}  {}KOOKMIN{}
  • Lazos de sangre || Byler
  • Perfecto odio
  • Luz en la oscuridad / Freenbecky G!p
  • 𝘽𝙚𝙚𝙧 𝙖𝙣𝙙 𝙤𝙧𝙖𝙣𝙜𝙚 𝙟𝙪𝙞𝙘𝙚 | 𝙍𝙤𝙧𝙤𝙣𝙤𝙖 𝙕𝙤𝙧𝙤
Fast love

París no suena igual desde que él llegó. Los motores rugen como bestias enjauladas bajo la lluvia, rompiendo la calma de la ciudad más romántica del mundo. El asfalto quema. Las luces de neón se reflejan en los charcos, y los paparazzi hacen guardia como lobos hambrientos frente a cada hotel de lujo, cada bar escondido, cada sombra que podría ser él. Jeon Jungkook. Campeón de automovilismo, arrogante, temido, hermoso en la forma en que lo son las tormentas eléctricas. Kim Taehyung. Modelo codiciado en las pasarelas más exclusivas de Europa, rostro de campañas millonarias, elegante, intocable, y una belleza que no pedía atención, la exigía. No deberían haberse conocido. Y sin embargo, el universo decidió que se miraran. Solo una mirada. Un segundo. Un latido más rápido. Y desde entonces, nada volvió a frenar.

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido