En Valdrán, un pequeño pueblo atrapado entre pantanos y rumores, el miedo florece con un perfume imposible de olvidar. Cada cadáver aparece marcado con la misma señal: un pétalo de loto negro, brillante y embriagador, imposible de marchitar. Nadie sabe de dónde vienen, ni quién los deja, pero todos entienden lo que significa: la próxima víctima ya está escogida.
Eira, joven detective marcada por la pérdida y la obsesión, no puede permitir que el terror siga creciendo. Pero cuando el misterio toca directamente a su familia, descubre que este asesino no es como los demás. Algunos lo llaman humano, otros lo creen un monstruo... y hay quienes juran que es un ser caído de otro mundo, atrapado entre lo divino y lo profano.
Con cada pétalo que aparece, la línea entre lo real y lo imposible se desgarra un poco más. Eira deberá enfrentarse no solo a la oscuridad que acecha en Veldran, sino también a las sombras que habitan dentro de ella misma.
Porque cuando caiga el último pétalo, no habrá regreso.