Se supone que eso no estaba ni en los planes. Amber tenía clarísimo que el amor de su vida era Fabián, pero cuando Gilberto se metió en su camino, poniéndola a prueba como nadie antes, empezó a dudar de todo lo que sentía.
Gilberto era fuego, poder y destrucción. Desde chamaquito la gente decía que todo lo que él tocaba, lo terminaba rompiendo. Pero aun así, siempre conseguía lo que quería... y Amber no iba a ser la excepción.
El detalle era otro: ¿iba a poder cuidarla después de tenerla?
Esta historia es pura ficción.
No se permite copiarla ni usarla como inspiración sin mi permiso.
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