¿Puedes encontrar el amor verdadero cuando te sientes rota por dentro?
Andrea, a sus cuarenta y dos años, es la sombra de la mujer que alguna vez soñó ser. Su divorcio la dejó con la certeza de que la vida había pasado para ella. En un acto de rebeldía, se adentra en un mundo que siempre le pareció lejano y juvenil, buscando, sin saberlo, un destello de la persona que pudo haber sido.
Allí conoce a Sora, una mujer joven, exitosa y magnéticamente segura. Sora ve en Andrea algo que nadie más había notado: una belleza callada y una fortaleza dormida que pide a gritos ser liberada. Se convierte en su puente a un universo de lujo, pasión desenfrenada y una adicción peligrosa, llevándola hasta Japón en un torbellino de sensaciones.
Pero en la tierra del sol naciente, el destino le presenta a Ren, un maduro y sereno artesano del kintsugi. Él no intentará cambiarla ni poseerla. En su lugar, le enseñará el valor de sus propias cicatrices, mostrándole que son las líneas doradas que hacen única y valiosa su alma.
Atrapada entre la intensidad tóxica que la consume y la paz sanadora que la construye, Andrea deberá elegir: ¿seguirá siendo el reflejo de los deseos de otros, o tendrá el valor de recomponerse y convertir su propia vida en la obra de arte más bella?
"Kintsugi del Alma" es una historia de madurez, un viaje de empoderamiento femenino, un triángulo amoroso lleno de sensualidad y peligro, y un recordatorio de que a veces, hay que romperse por completo para poder volver a nacer, más fuerte y brillante que nunca.
Asher pensaba que tenía una vida perfecta. Era el mejor en su equipo de hockey, tenía las mejores notas en la universidad y un grupo de amigos que parecían serle fiel.
Pero cuando conoce a Skye, la hermana de uno de sus mejores amigos cree que la chica está loca. Tiene una actitud tan dura que es difícil de romper y suele irritarlo todo el tiempo desde que se ha mudado a vivir con su hermano y él.
Y cuando los chicos del equipo le proponen que no conseguiría conquistar a alguien como Skye, lo ve como un reto que está dispuesto a jugar, una apuesta para conquistar el corazón de alguien como Skye es suficiente para que Asher acepte, pues es demasiado competitivo y no está dispuesto a perder su puesto en el equipo de hockey y pasarse el resto del año en la banca como le han apostado.
Sin embargo, a medida que conoce a Skye, Asher se da cuenta que la chica es todo lo contrario a lo que le ha tratado de demostrar, conquistarla no parece tan complicado como pensaba y el corazón de ella no parece ser el único en juego.