En el año 2060, Maybelle fue diagnosticada con esclerosis múltiple. Con apenas veintidós años, el golpe fue devastador al saber que no existía una cura. Como única alternativa, su medico le recomienda someterse a un proceso de criogenización mientras la ciencia desarrollaba una posible esperanza. Sin nada que perder, aceptó. Sin embargo, no contaba con el tiempo que permanecería congelada.
-¿Dónde estoy? -murmuré somnolienta, observando a través de la ventana, donde los edificios parecían sacados de una película de ciencia ficción.
-No entre en pánico, acaba de despertar -habló un hombre de endemoniada belleza, vestido con atuendo médico-. Primero debo informarle que fue encontrada dentro de una cápsula de criogenización. ¿Recuerda eso?
Una avalancha de imágenes se desplazó al mismo tiempo en mi mente. Incontables voces, palabras sin sentido y sonidos se mezclaron, terminando de confundirme y haciendo que el dolor de cabeza se intensificara. Solo negué en dirección al hombre, quien tomó una profunda bocanada de aire.
-Es apresurado llenarla de información justo después de despertar -redujo la distancia, ubicándose en la cabecera de la cama-, pero es primordial para el gobierno que sea atendida y que muestre una mejoría. Su cuerpo se encuentra en un sorprendente buen estado de salud, pese a que han pasado cuatro siglos desde su criogenización.
Una gigantesca bomba de información cayó sin previo aviso. El dolor en mi mente escaló en cuestión de segundos, hasta que nuevamente perdí el conocimiento.
El futuro es incierto cuando la civilización ha escalado en tecnología, pero resulta aún más impreciso adaptarse a un mundo donde las mujeres escasean y la poliandria es aceptada.
Seluruh Hak Cipta Dilindungi Undang-Undang