Dos años habían pasado desde la muerte de su abuela... y desde el conflicto que destrozó su vida para siempre.
Desde entonces, Kim Dan vivía escondido en un pequeño pueblo costero, lejos del ruido, las luces y los fantasmas de Seúl. Allí, en una casa modesta junto al mar, criaba a su hijo, Kim Kyung-Soo, el secreto más grande que había jurado proteger.
Nadie sabía la verdad. Nadie imaginaba que aquel niño de ojos grises y cabello azabache era fruto de una relación prohibida, intensa y dolorosamente real con Joo Jaekyung, el campeón alfa dominante de la MFC.
El mismo hombre que lo había marcado... y perdido.
En su nueva vida, Dan intentaba ser feliz. Trabajaba en un hostal, ayudaba en una tienda de conveniencia y disfrutaba de los pequeños momentos: las risas de su hijo, el olor a sal y pan recién hecho, la brisa del amanecer golpeando las cortinas.
A veces, un alfa del pueblo lo ayudaba con sus feromonas para estabilizar la salud de Kyung-Soo; nadie hacía preguntas, nadie sabía más de lo necesario. Era una existencia tranquila, pero también solitaria, llena de silencios que pesaban demasiado.
Porque cada noche, sin importar cuánto lo negara, su mente volvía a Seúl.
A él.
A ese alfa que había sido su perdición, su dueño, su destino.
Mientras tanto, Joo Jaekyung seguía siendo el "Emperador del Ring". Rodeado de luces, aplausos y sombras.
A su lado, un nuevo omega intentaba llenar el vacío con caricias y promesas, creyendo ingenuamente que podía ocupar el lugar que otro había dejado.
Pero Jaekyung sabía que estaba roto. Que su cuerpo podía mentir, pero su instinto no.
En el fondo, el lobo dentro de él seguía buscando ese aroma que lo había marcado... ese omega que desapareció sin despedirse, llevándose algo más que su corazón.
Y aunque el tiempo pasara, aunque ambos fingieran seguir adelante, el vínculo seguía allí, latente.
Dormido... pero vivo.
Esperando el momento en que el destino los volviera a cruzar.
Lando pensaba que su sueño era ganar su cuarto título mundial. Hasta que conoció a Alice, alguien que le cambió la forma de ver la vida por completo, pero su ego no le permite estar junto a ella de manera estable.
¿Podrá conocer la verdadera felicidad? ¿Qué pasará con ellos en el resto de su historia?